Nuestra Historia

Lograr que en la actualidad ROS sea un referente en el sector cárnico, sinónimo de calidad, buen servicio y precios competitivos, no ha sido un camino fácil, pero tampoco ha requerido de una complicada estrategia de marketing.

José ROS fundó Carnes Ros en 1968, era en ese momento un experimentado transportista, tanto de muebles como de áridos, pero recordaba bien su infancia desarrollando trabajos como pastor de ganado. Sumó ambos conocimientos para montar su primera carnicería en el número 21 de la calle Colón de Benicarló.

En 1978, Carnes Ros comienzan una fuerte expansión de puntos de venta, adquieren vehículos frigoríficos y abren nuevas carnicerías en Vinaròs y Peñíscola; también construyen una cámara frigorífica en la calle Alcalá de Benicarló.

En 1987 abren el departamento logístico en el Polígono Mercat d’Abastos, fábrica de embutidos y elaborados, sala de despiece, almacén frigorífico… ROS se hace ya con un nombre respetado, proveedores solventes y una sólida cartera de clientes satisfechos.

En los 90, la proliferación de grandes marcas de supermercados hacen tambalear, o desaparecer, a los pequeños comercios minoristas. No obstante, ROS subsiste aplicando la misma fórmula de hoy en día: trabajo serio y constante y un nivel incuestionable de calidad en sus productos.

En la actualidad una flota de modernas camionetas frigoríficas se ocupan del reparto. Las mejores carnes, escogidas directamente en las más reconocidas lonjas, llegan hoy a hoteles, restaurantes, caterings, carnicerías, colegios. Continúan elaborando embutidos artesanos, muy reconocibles por su sabor. En 2011, inaugura un moderno y práctico Cash&Carry que acerca todos sus productos de siempre tanto a los profesionales del sector, como a los clientes particulares, respetando el nivel de calidad de la marca ROS y sus precios de mayorista.